sábado, 28 de septiembre de 2013

Pasando el día


Esta mañana amaneció con viento sur. Me fui al complejo con la bici de corredor y allí estaba el grupo. No había acuerdo de dónde ir. El cielo para las zonas del interior estaba complicado. Al final salí el primero, de la mano con Fredo. Tiramos para Sierra. Sorteamos la Montaña por Zurita y las Presillas. Se pusieron delante Julio y Ringo y nos llevaron hasta la Vega de Pas. Por el camino cayeron las primeras gotas. Parecía que se complicaba el día. Falsa alarma, una nube pasajera. En la base de la Braguia me coloco en cabeza. Al principio pongo un ritmo llevadero. Para subir sin cortarnos. Miro para atrás y solo me sigue Simal. Detrás de él viene alguien escondido pero no le veo bien. Vuelvo a girarme y veo que es Fredo. Aumento el ritmo y solo seguimos Eduardo y yo. A mitad de puerto me releva. Su ritmo es similar al que yo llevaba. Pero al girar en la curva el aire nos empieza a dar de culo. Su ritmo va aumentando y es demasiado fuerte para volver yo a relevarle. En algunas zonas donde el viento vuelve a dar de cara noto que va demasiado fuerte. Asi que me conformo con aguantar a rueda. Más arriba vuelve a dar de culo, pero su ritmo es muy fuerte. Solo me funcionan los dos platos 53-39 y los dos últimos piñones 23-26. La multiplicación no me ayuda mucho y con aguantar ya tengo suficiente. Coronamos los dos juntos y hay que reconocer que ha subido enchufadisimo. El esfuerzo ha sido muy grande. Arriba hay reunificación. Bajamos comentando la jugada. Paramos en la fuente de Selaya y volvemos por San Martin. Llegando a las presillas se pone en cabeza Ceci, pero poco le dura la alegría, Ringo y Julio quieren seguir tirando. Llegamos a Sierra alargando unos cuantos la jornada por la Hilera. Algunos dicen de soltar piernas, pero Ringo nos lleva hasta Posadillo a todo meter. Menos mal que de Rinconeda a la Habana Vieja el tema se tranquilizo.

Hoy junto a Eduardo he subido desde la fuente hasta la cima de la Braguia en  16 minutos. Seguro que algún día lo mejoraremos. La “edad” juega en nuestra contra. A mí me quedan ocho años para intentarlo.

jueves, 26 de septiembre de 2013

Así da gusto

Que poderio.

Hoy llegue de trabajar algo tarde. Últimamente me está pasando esto y creo que no es del todo positivo para mi plan de vida. Cuando estaba por la autovía ya estaban llegando los primeros mensajes, Ceci, Julio (recuperado y dando el callo nuevamente), Simal y Ringo. No estaba claro si se iba a ir en mtb o en bici de corredor. Llegue a casa y me senté a comer. Seguían llegando mensajes. Al final me da por mirar y han quedado a las cuatro de la tarde. Si como digo acababa de sentarme a comer. Ya estaban en el complejo, les comente de ir al encuentro en Torres. Al final Ringo no pudo venir. Los cuatro fuimos con vendaval hasta Cabezón de la Sal La idea era subir por Ucieda, Venta del Tornillo y bajar para Villasuso. Llegamos a la base del Moral y como siempre me voy por delante cogiendo unos metros. Me sigue con mucho entusiasmo Julio y Simal. Ceci más atrás se lo toma con más tranquilidad. Además un chico joven se nos ha unido en Ucieda. Mi ritmo es bueno, pero no es el de mi mejores días. Ya llegará. Julio y Simal me van recortando y ya casi noto su aliento. Subo un piñón y me coge Simal, Julio ha cedido. Sigo tirando, pero siempre guardando algo, se que el señor mayor me dará un disgusto más arriba. En la zona menos empinada, llegando al bebedero se me empiezan a quebrar los lumbares. Levanto el pie y ya tengo a Eduardo por delante. Que malo es conocerse. A partir de aquí el viento se pone en nuestra contra y esto juega contar el que va en cabeza. Aun asi sufro más de la cuenta. El tío cambia de ritmo varias veces, pero según va pasando la subida me voy encontrando mejor. Sé que vamos a llegar juntitos. No las tenía yo todas consigo. A pesar de que Eólo no se ha portado bien con nosotros hemos hecho un buen tiempo, llegando arriba en menos de 39 minutos.

Luego hemos reunificado llegando Julio roto. Este es de los míos, da igual como sople el viento y cual sea el día que él lo da todo.



Bajando he sufrido una avería y es que el núcleo me chupaba la cadena. Ya lo había notado con esta rueda, habrá que desarmarla y revisarla. Ya me parecía a mí que el señor me lo estaría haciendo pasar tan mal. Si es iba frenado Simal.
Comentar que el tiempo nos ha acompañado y que subiendo hacía calor del bueno.

Posdata: A Ceci el año que viene habrá que vigilarle, no vaya a ser que se salga del tiesto.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Buena temperatura y buen aguante.


Después de ver la exhibición de Tony Martin quedamos en el complejo. Ringo, Óscar y yo. Fuimos a buscar a Simal, encontrándonos con él llegando a Puente San Miguel. La idea era subir a Ibio pero el trayecto le decidía yo. Subimos por Helguera y rápidamente nos metimos en territorio desconocido para parte de ellos. Finalizada la subida de grija, tuvimos que volver por el mismo camino ya que había perdido las gafas. No hubo suerte. Volvimos a subir y llegamos a Reocin. Allí les volví a meter por una zona muy transitada por mi hace años. Se puso Óscar delante y rápidamente se llevo la primera telaraña por delante, con la mala suerte que le pico el bicho en la mano. Un buen mordisco por donde salía sangre. Joder con la arañita. 

A partir de ahí cogí yo la delantera y me fui llevando todas las telarañas por delante para regocijo mío. Toco patear y alguno se quiso volver. No se puede llevar a gente de ciudad en las salidas. Salimos a la pista que va de Mercadal a San Cipriano y alguno revivió. Como tenía que ir a buscar a mis hijas a atletismo no nos dio tiempo a subir a Ibio, el suceso de las gafas nos atraso. Subimos a buen ritmo y tomamos la bajada a Riocorvo. Simal nos enseño una roca donde se hace escalada y más abajo se le enredo a Ringo un tronco en la rueda trasera. 

Sin más incidentes, a pesar de lo poco transitable que estaba la bajada llegamos al barrio. Me despedí de mis compañeros de ruta.

lunes, 23 de septiembre de 2013

32º C

Llegando a la Puentecia.

Día esplendido para perderse por el monte. Lo que pasa es que había pocas ganas y cero compañía. Salí un poco tarde y fui tranquilamente para Coo. Subí muy tranquilamente. Aquí tengo un tiempo de subida que no volveré a hacer en lo que me resta de vida. Cuando sea más mayor lo mejorare con una bici eléctrica. En el alto saque unas fotos y para Herrera de Ibio. Saliendo hacia Sierra de Ibio me paso un chico en bici de carretera y me active. Me puse a rueda y su instinto fue apretar. Se me pone uno con una mtb detrás, pues toca dejarle. Me llevo hasta la base de San Cipriano rapidillo pero subiendo se fue apagando. Me quede cinco metros por detrás y eso le animaba. A poco de coronar le volví a coger rueda y el tío se pego un esprint de órdago coronando. Se fue unos metros, pero apreté y le cogí nada más empezar a bajar. Menos mal pues el tío bajo a todo trapo. Me coloque a su rueda y me limite a no perderla. De lo contrario me hubiese quedado compuesto y sin novia. En dos curvas el tío entró pasadísimo. Yo con la mtb las curvas no son un problema, pero las rectas sí. Al final más calentón bajando que subiendo.

 Repetidor  de Ibio
Cotera de la Fuente
Pico del Acebo

domingo, 22 de septiembre de 2013

Últimos coletazos del verano


Últimamente estoy llegando al complejo justo de tiempo. Eso significa que estoy un poco desganado. Amaneció un día esplendido, como ya quedan pocos hay que seguir aprovechando para ir a la playa. La vuelta en bici tenía que ser como mucho a las doce del mediodía. Llegando al complejo a las nueve y…., me encontré al grupo de frente comandado por Simal. Me di la vuelta y me puse al frente. Las piernas estaban algo mejor que ayer. En Quijas Simal subió un poco el ritmo y solo tuve ganas de seguirle yo. Bajando el grupo se echo encima, pero volvió a cortarse por Casar de Periedo. Nos fuimos cuatro por delante. A partir de Virgen me metí a rueda. En el cruce de la Miña para a regar el césped y no volvía coger a mis compañeros de fatiga hasta Renedo de cabuérniga. Aquí sí que note que las piernas están flojas. A partir de Saja nos quedamos en cabeza Simal y yo. En Pozo del Amo me despedí, ya que el me dijo que subía hasta Ocejo. Bajando me cruce con el grupo y les dije que Edu tiraba hasta el monumento. En Ruente me cogió el grupo, eso quería decir que se habían dado la vuelta en el mismo sitio que yo. Me metí a rueda y a las doce estaba en el garaje.