martes, 28 de mayo de 2013

Estaba complicado el día.





Para salir hoy hay que tener muchas ganas y por ahora a mi no me faltan, parece mentira después de lo sufrido en el Soplao de montaña.
Llame a Simal, me contesto que mañana mejor.
Llame a Ringo pero este tenía pocas ganas o ninguna, asi que me fui solo. Tire para Cabezón de la Sal con mucho viento del oeste, por lo tanto en contra. Seguía de cerca a un chico en mtb que iba como un tiro. Ya llegando al alto de Quijas le pase. Baje rápido, a pesar de no ir nada cómodo y en Virgen me metí para San Cipriano. Aquí el viento pasó a ser a favor, pasando Sierra de Ibio me cayó una buena y fui mojándome hasta casi el alto. Aun asi aproveche el viento para subir rápido. Desciendo con cuidado,  el suelo no está para bromas. Sigo por Viernoles y vuelvo otra vez para Quijas. Me meto por Santa Isabel, Villapresente y a casa. Día desagradable para montar en bici, encima solo, pues se hace cuesta arriba. Al final poco mas de 50 kilómetros.

domingo, 26 de mayo de 2013

Hay que mejorar.





A las ocho y poco de la mañana ya estaba en marcha. Recibí un mensaje de Ringo para quedar a las ocho y media. Estuve haciendo tiempo y como siempre llegó tarde. En esos momentos llevaba más de 31 km/h de media. Rápidamente este me freno el ímpetu y decidimos ir hasta San Vicente de la Barquera, subir el Barcenal, Ozalba, Carmona y San Cipriano. Cuando pasamos por Treceño este recibe una llamada, es Jose Luis. Quedamos que venga a la contra y ya coincidiremos. Quiero ir un poco alegre pero Ringo me dice que con cabeza. Subimos el Barcenal bastante bien y ya camino de Ozalba comemos algo. Empieza a hacer calorcillo. Subiendo Ozalba nos llama Jose, que donde estamos. El ya está en Puentenansa. Aumentamos un poco el ritmo y coronamos. Bajando nos juntamos y vamos camino de Carmona. Todo el acercamiento a puerto lo tiro yo. Empezamos la subida con viento a favor y pongo un ritmo cómodo, pasado el mirador Jose Luis no puede seguir el ritmo y Ringo me empieza  a  hostigar. Subimos el ritmo considerablemente y ya llegando arriba Ringo se pone primero y tira como una mala bestia. Bastante tengo con seguirle. Bajamos y camino de casa sigo marcando el ritmo. En algún momento este par de ellos me ayudan pero poca cosa. Llegando a Santalucia nos pasa un grupito y nos ponemos a rueda. Nos llevan a buen ritmo hasta que nos despedimos tirando para San Cipriano. A partir de aquí ya me relajo y subimos muy tranquilos. Luego acompañamos a Jose Luis hasta Requejada. Llego a casa con 152 kilómetros y un ascenso de más de 2200 metros. Me noto que me falta fondo y sé que el sábado lo voy a volver a pasar mal.