Toco sufrir.

Julio ya va como un tiro. Hoy después de muchos dimes y diretes nos presentamos en Sopeña, Simal, Ringo, Julio y yo. Más tarde de lo que habíamos planeado, pero valió la pena. Empezamos un poco dubitativos, ya que el guía estaba un poco confuso. Retomamos el buen camino y subimos hacia Viaña. Todos a rueda mía. Hicimos la bajada al pueblo, viendo que lo mejor es bajarse en el empedrado que hay a mitad de camino. Ya saliendo del pueblo Julio se puso terco y la subida se me hizo muy dura. Además al poco de descolgarme del trío, Simal dio otro punto más y les dejo sentados. Arriba reunificamos y bajamos en dirección a Correpoco. Encontramos Llendemozó mucho mejor que cuando pase por allí en el Soplao. Se hacía montado entero sin más problemas que las piedras que te encuentras por el camino. Bajamos a Renedo y nos enfrentamos con la segunda subida del día, Negrero. Me fui solo para arriba, pero los lobos me seguían muy cerca. Imposible seguirlos. Aquí Ringo se vengó de Sim...