sábado, 24 de agosto de 2013

Toco sufrir.





 Julio ya va como un tiro.
Hoy después de muchos dimes y diretes nos presentamos en Sopeña, Simal, Ringo, Julio y yo. Más tarde de lo que habíamos planeado, pero valió la pena. Empezamos un poco dubitativos, ya que el guía estaba un poco confuso. Retomamos el buen camino y subimos hacia Viaña. Todos a rueda mía. Hicimos la bajada al pueblo, viendo que lo mejor es bajarse en el empedrado que hay a mitad de camino. Ya saliendo del pueblo Julio se puso terco y la subida se me hizo muy dura. Además al poco de descolgarme del trío, Simal dio otro punto más y les dejo sentados. Arriba reunificamos y bajamos en dirección a Correpoco. Encontramos Llendemozó mucho mejor que cuando pase por allí en el Soplao. Se hacía montado entero sin más problemas que las piedras que te encuentras por el camino. Bajamos a Renedo y nos enfrentamos con la segunda subida del día, Negrero. Me fui solo para arriba, pero los lobos me seguían muy cerca. Imposible seguirlos. Aquí Ringo se vengó de Simal y le soltó. Arriba dudamos que bajada coger y yo hice Bicoca y ellos las Viudas. Posteriormente Ringo y yo volvimos a Torrelavega en bici y ellos en los coches.
Como conclusión del día subiendo no me encontré como a mí me gustaría, pero es que con los que iba no son mancos y me dieron matarile. Las bajadas pues la primera que va a Viaña solo tiene quince metros donde me tengo que bajar de la bici. La bajada a Correpoco es rápida y con piedras y achiques de agua que te hacen volar demasiado. Por último la bajada Bicoca es puro Open mtb. No tuve más dificultad que encontrarla mojada y por lo tanto muy resbaladiza. En ningún momento eche pie a tierra, pero sí que me encontré con descensos muy empinados que te pueden hacer dudar.
Han sido 67 kilómetros con más de 1800 metros de desnivel.
Mañana haremos Hoces, Goyopark, Monteá, bicoca.

viernes, 23 de agosto de 2013

Malditos Tábanos




Hoy por la mañana me llamo Oscar para haber si salía. Le comente que salía con el grupo desde el complejo y que viniese al encuentro. Se fue bastante rápido hasta Cabezón, me comentaba que cuando el corría la gente no entrenaba tan rápido y que era raro el día que alguien le cogía por detrás. Le dije que ahora salía mucha gente joven y que el paro había hecho mucho daño a los que salíamos habitualmente. A partir de Cabezón la cosa se ralentizo y cómo íbamos con el tiempo justo le dije que hacíamos el Goyopark entrando por Ruente. Allí nos despedimos del grupo. Subimos por pista hasta dar con la parte que baje yo ayer. Los tábanos se estaban poniendo las botas con nosotros. Como no sabíamos donde empezaba la primera parte, pues subimos por donde se bajaba. Al llegar a la zona abierta no acertamos, pero llegamos  a la cima. Luego me he dado cuenta que no hemos hecho un tramo de 700 metros. Pero bueno hemos conocido la parte más enrevesada. Sobre todo la segunda parte que he bajado ayer y hoy, que es la parte que mas miga tiene. Todo se puede bajar montado, no me atreví con un salto que hay, estoy mayor. Seguro que volveré a hacerlo todo bien desde arriba la semana que viene. Grabe con la cámara toda la bajada, pero la tarjeta me ha fallado y no puedo ponerlo aquí. Habrá que conformarse con un tramo de subida. Posteriormente hemos tirado para casa. Han salido 58 kilómetros con una pequeña caída subiendo, que no es nada.
Mañana he quedado con Julio para realizar toda la primera parte. Conoceremos bien la bajada a Viaña, bicoca y seguro que le daremos gas en las subidas.

jueves, 22 de agosto de 2013

Hoces






Ayer miércoles como es costumbre salí con el grupo. Me metí a rueda y me note un poco patoso de piernas. Me está costando cogerle el tranquillo a la mtb. Subimos Cildad y después el Tejo. Al final me salieron 74 kilómetros, eso sí más tranquilos que los anteriores días.
Hoy fui otra vez al complejo. Aprovechando que el día no era soleado y que igual mi mujer no quería ir a la playa quería conocer algunas de las bajadas del Desafío Foramontanos que tengo que realizar el día 31 de agosto. Como mi mujer si quería ir a la playa pues me conforme con acompañar al grupo hasta Cabezón. Ellos tiraban para Labarces y yo me metí para Ruente. Como iba con el tiempo justo pues fui a conocer el Goyopark. Subí por Hoces, zona que nunca había hecho. Intente darle gas pero creo que no voy como me gustaría. Aun asi le di gas, me pareció una cuesta bastante asequible, un poco dura al principio pero luego más llevadera. Al llegar a la cima me di cuenta que el Garmin me había copiado mal el track y la bajada al Goyopark no me la marcaba. 




Al final solo pude hacer la segunda parte y me encontré con una ratonera. Esperemos que no llueva el día D. tengo que volver otro día para hacerlo entero. En esta segunda parte no me tuve que bajar en ningún momento, pero para ser la primera vez da un poco respeto. Luego tire para casa. Me di cuenta que el tiempo se va en el monte y llegue un poco más tarde de lo habitual. Luego fuimos a la playa pero el día no acompaño.
Me han salido 70 kilómetros.

martes, 20 de agosto de 2013

Marcha Pedro Delgado




El sábado me fui para Segovia para poder disfrutar con mis hermanos de la Pedro Delgado. 



Comimos en Casa Cándido y el dueño nos agasajo con todo. Luego conocimos el centro de la ciudad, una guía nos iba introduciendo en la historia de los segovianos. 



Llegada la noche cambie de tercio y me fui a cenar con los compis. Buena velada con Ceci, Julio y Ringo. Nos costó encontrar restaurante pero al final no nos arrepentimos. Acabada la cena no podíamos alargar mas la noche, ya que al día siguiente nos esperaba una buena paliza.

No voy a contar lo que paso en el hotel y ya por la mañana nos acercamos a la salida. 



Como estábamos invitados tocaba salir adelante. Mi hermano Cristian se presento sin poncheras. Silbato de salida y voy entre los cincuenta primeros. A partir de la granja se acaba la neutralizada y se va mejor. Se estira la marcha. Empezando a subir Navacerrada me noto falto de fuerza, sin ritmo. Me coge Julio y me dice que qué me pasa. Le digo que no voy, pero que tranquilo. Me ofrece comida (Ceci) y  le digo que no. En ese momento un chico me dice que voy pinchado. Paro a la derecha y allí que me ve Pitana. Se ofrece a ayudarme y allí estamos unos quince minutos. Pasaron muchas cosas y ninguna buena. Ceci se para y me deja una bomba. A cualquier cosa le llaman bomba. Gracias Ceci. Le comento que se la devuelvo cuando le coja. No le volví a ver. Arrancamos Y Pitana se pone a tirar. No le podía seguir. Me tuvo que ir esperando. Poco antes de coronar pasamos a Pedro, pero no nos puede seguir. Pitana me comenta que va a tirar de mí hasta empezar  Morcuera y que luego espera a Pedro, ya que han venido juntos. Gracias a Pitana recupero mucho de lo perdido. Me deja en un grupo y empiezo Morcuera. Mi ritmo es mejor que en Navacerrada y voy pasando gente. Cada vez me encuentro mejor, pero no estoy súper. Cuando faltan tres kilómetros para coronar pincho otra vez. Me paro en la cuneta y a esperar. Un chico me deja una cámara e intento inflarla con la Ceci. Imposible. En eso que aparecen Pitana y Pedro. Otra vez. Si otra vez. Esta vez metemos una botella e infla echando leches. Me pongo a seguir a Pitana, sube en palto grande y el tío va encendido. Esta vez no tengo problemas para seguirle. Cogemos a Pedro y sigo solo. Mi ritmo es bueno. Llega el avituallamiento y me digo hay que parar, que mas da un minuto más. El problema es que está invadido. No es como cuando vas adelante y hay cuatro gatos. Las bicis están tiradas por el suelo, colas de gente queriendo avituallarse. No pasa nada. A esperar. Bajo Morcuera. Voy bien. Empiezo Canencia con buen ritmo, pero según va pasando el puerto la espalda me martiriza. Aguanto hasta el avituallamiento. Me hidrato y recupero. Entre Canencia y Navafria me pongo a tirar de un grupo de cinco, dos relevan bien, al fondo vemos un grupo de treinta unidades. Al final solo llego yo al grupo. Empiezo Navafria y mi ritmo es bueno, voy pasando gente sin cesar. Tengo miedo de que la espalda me dé una mala pasada, intento ir suelto de piñones y con eso lo voy aplacando. Los últimos cincuenta kilómetros los hago metidos en un grupo de veinticinco unidades. Ni me molesto en pasar a tirar. Llego bastante entero a la meta. Me voy a tener que olvidar de estas pruebas, ya se me paso el arroz. Una cosa es sufrir haciendo un esfuerzo máximo y otra muy distinta es acabar triturado y decepcionado.

Me salieron 168 kilómetros contando la neutralizada en 5h58 minutos totales.

Ahora llega el Desafío Foramontanos, solo de pensarlo me da pánico.

Hoy martes he salido con la mtb y he ido con el grupo hasta Fresneda. Sin problemas. Cuando escribo esto tengo la espalda muy tocada.