jueves, 17 de octubre de 2013

Faltó Julio


Después de muchos días descansando ayer me decidí a salir en bici. Como las ganas son muchas no hay problema a que casi estuviese lloviendo. Unas llamadas y Simal estaba al quite. Salimos en dirección a Mogro y llegando al pueblo no quedo más remedio que volver por nuestros pasos. Amenazaba del cielo agua y no era posible que después de todo el año saliendo me iría a mojar. Llegando a Barreda el tema se animo, pero ya estábamos en casa. Poca cosa. Cayeron 30 kilómetros.
Hoy jueves se fue animando la gente y quedamos en el complejo cinco valientes. Discutimos la ruta y como Simal y yo coincidimos pues no hubo más que hablar. El Caballar.
El camino le marco yo, ya que siempre sorprendo a la gente, no siempre para bien. Mucha carretera hasta llegar a Argomilla. Subida dura, conocida por mí. 



Preparando la combinada.

Los integrantes donde va Vicente va la gente. Luego mi hermano nos volvió a sorprender sorteando todos los obstáculos y por donde yo soy incapaz de subir, pues el sube. Recorrimos el Caballar y la idea era bajar por el cortafuegos por donde he bajado en otras ocasiones, bajamos por otro peor, eso es lo que tiene la falta de percepción, me estoy haciendo mayor. Esta noche alguno soñara conmigo, espero que no humedezca las sabanas. Al llegar abajo Simal todo orgulloso me dijo “que te pensabas que me iba a bajar”, esperemos que no le tiente a la suerte.


 Luego para casa, con algún quiebro por el camino. Ahora toca recuperar esta rodilla.

Han caído casi tres horas de ruta donde he disfrutado de lo lindo. Mis acompañantes seguro que no tanto, ya que hoy tenía el día picón y parlanchín.

lunes, 14 de octubre de 2013

Mala Baba




Retomo con pocas ganas el blog. Después de haber disfrutado de una buena salida con los compañeros el jueves día 3, descanse el viernes y sali con el grupo desde el complejo en dirección a pechón. Me metí a rueda y las piernas estaban perfectamente, con ganas de guerra. Fuimos tranquilos y subiendo La Madrid se calentó el tema. A pesar del ritmo vivo, me tome la licencia de parar a hacer un pis.  Lo que me quedaba de subir lo hice muy rápido confirmando que estaba muy bien. Pase a gente que se estaba quedando, pero aun así el grupo seguía lejos. Sabia que al ritmo que estaba marchando les alcanzaría a no ser que mis lumbares me dijeran  basta. Llegando a  San Vicente el grupo se relajo y entre nada mas pasar el segundo puente camino de Los Tanagos. El ritmo volvió a ser vivo pero ya estaba integrado en el grupo. Con suma facilidad pase a los puestos delanteros. Coronando Pedro D. Zabala cogió a  los que iban flirteando por delante. En la casa azul algunos se volvieron y otros se fueron por delante. Empezamos a subir Pechón a un ritmo tranquilo y pase para aumentar un poco el ritmo y así no perder de vista a los que iban en cabeza. Nadie quiso seguirme y cogí en la cima a los tres que iban escapados. Bajando apreté un poco y solo me siguió uno. Luego esperamos al grupo. Camino de la casa azul di otro apretón cortándose todo el grupo. A partir de aquí me puse  a tirar fuerte en el llano y en las subidas con calma. Aun así la gente se fue tostando,  en Treceño paso un chico a la cabeza y el ritmo de subida aumento con lo cual la mayoría cedió. Al final cayeron cien kilómetros.
El domingo me fui con la familia a la Poza de la Arbencia. Veinte kilómetros de senderismo que no me debieron sentar muy bien ya que el lunes estaba cojo. 


El miércoles me dio por Salir hasta Fresneda. Mal por que me quede mas cojo. No he vuelto a salir en bici. El sábado me hubiese apetecido correr el Duatlón de Ganzo en relevos con mi amigo Juanjo y el domingo haber hecho los dos kilómetros de Torrelavega corriendo a pie con la familia. Nada de nada. 



Me supongo que esto pasara y volveré a retomar la bici.