miércoles, 17 de julio de 2013

Jodido pero contento.





Han pasado muchos días sin escribir nada. Hay que reconocer que estoy un poco vaguete. Cuanto más tiempo tiene uno, menos hace. He estado fuera unos días. El lunes he vuelto a la bici de carretera y he subido con el grupo hasta Fresneda. Subiendo Quijas nos ha pasado Iván Gutiérrez muy rápido. Me he acercado a él y he ido a la par hasta virgen de la Peña. Allí me he quitado porque el ritmo era demasiado para mí. Ha cogido el relevo Pepe y ha ido con él hasta Ruente. Luego ha ido tirando hasta Fresneda y allí se ha relajado en ese momento ha salido la gente como tiros. He notado las piernas doloridas y me he conformado con coronar adelante, pero no queriéndome meter al sprint que se hizo. Para abajo me he notado mejor y me he puesto a tirar. Que gusto eso de ponerse adelante y poder tirar. Ya en Quijas se ha subido rápido y al final me he dormido en el sprint y hemos coronado juntos Inguanzo y yo.
Hoy tuve que arreglar unos asuntos y no he podido salir con el grupo. Más tarde que de costumbre he subido hasta Fresneda. Con viento a favor subía muy fácil y me he permitido dar un fogonazo en la subida de Fresneda. Para abajo con el viento en contra he pasado mi vía crucis con estos lumbares que me dejan para el arrastre. De poder ir a un ritmo crucero alto a no poder casi pedalear. Lo arregle parando en la fuente de Santa Lucia y estirando un poco. Luego me metí por San Cipriano y me note muy justo de piernas.
Han sido dos días casi llanos en los que he sumado 150 kilómetros con una media por encima de 33 km/h de media.
El problema es que si quiero ir rápido la espalda me dice que no. Una putada.

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