sábado, 21 de diciembre de 2013

Malas fechas para cuidarse


Han pasado cinco días desde mi última actividad deportiva. El trabajo y las comidas fuera de casa son un problema a la hora de organizarse. Por fin hoy sábado volví a la rutina que tanto me gusta. Me presente en el complejo con Oscar y allí ya estaba la gente dispuesta para salir. Según hacíamos kilómetros el frio aumentaba. No me quedo más remedio que ponerme los guantes en la base de Quijas. Me reincorpore al grupo coronando y ahí me quede, en cola de pelotón. A la altura de casar veo que Oscar se pone a tirar. Pienso, este está muy mal. Pasado Cabezón íbamos más rápido en los repechos que en el llano. No me quedaba más remedio que ir pasando gente que se estaba cortando. AL empezar a subir Bielva le veo que se va por delante. A su caza sale Portilla. Empiezo a tener mejores sensaciones y me limito a seguir metido en un grupo que cada vez va disminuyendo de personas. Julio se pone en ritmo martillo pilón y cogemos a los que van en cabeza. Ya somos menos. Bajando se calma el ritmo y a partir de Labarces se vuelve a  aumentar. Hasta arriba dando gas. Me permito un cambio de ritmo, pero veo que hoy no es mi día. Cogido me limito a aguantar con los de cabeza. Bajando reagrupamos y vamos camino de Pesues. Algunos van con la lengua fuera. Óscar y Julio van a la par haciendo mucho daño. Un pequeño toque y óscar se quita.  A partir de aquí ya solo le toco tirar  a Julio. Hasta Treceño como un toro. Empecé a notar fatiga, pero menos mal que paramos y ya fuimos tranquilos hasta casa.

Cien kilómetros por encima de 30 kilómetros por hora de media. Mañana más.

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