Otro día más
en ruta. He subido hasta Fresneda y me he notado un poco mejor de la rodilla.
Se ha ido más tranquilo y eso se nota. Después he ido a rehabilitación y nada
mas comer a la playa. Mañana veremos como amanece.
Como se ha puesto el tiempo en Cantabria. Imposible salir con la bici. No me ha quedado más remedio que darle un poco al gimnasio. Tremendas agujetas las que he cogido. Tengo que tener cuidado con las rodillas, ya que en la derecha tengo un problema y si la fuerzo más de lo normal se resiente bastante. En el gimnasio me doy cuenta que estoy hecho una piltrafa. Como cuesta adaptarse. Ayer empecé con quince minutos de cinta al trote, 5 km de remo a ritmo de 2,06 los 500 metros, sentadillas, lunges, prensa, femoral, extensiones, aductores, gemelos, pullover y algo de abdominales. Escribo en estos momentos con unas agujetas del copón. Esta noche me voy de cena, invitación por parte de la federación cántabra como campeón de máster 40 en MTB. El año que viene ya soy 50, como pasa la vida. Por ahora he salido algún día en mtb a rodar, notando mejores sensaciones pero con dolores en las zonas de las rodillas. Será el frio, serán los años.
He salido unos días muy suaves con la bici de carretera y me está costando. He cambiado tacos a las babuchas y la pierna izquierda se me resiente. Mal empiece me ha tocado. Ayer fui al gimnasio con mi hija mayor e hicimos una aproximación. Estoy hecho una caca. Ni ritmo, ni kilos ni nada. Encima hoy estoy dolorido. Parece ser que el mal tiempo se ha instalado por fin en Cantabria. Hoy toca cabaña. Mañana espero salir en la mtb. Cruzo los dedos ya que tambíen he cambiado las calas. No la he lavado desde la Lebaniega de mtb. Todavía tiene el dorsal. Espero que a partir de la semana que viene todo vaya hacia delante y mis ganas aumenten un poco, ya que estoy un poco flojo.
Sigo dándole a la bici de lo lindo. Hoy tocaba relax. Disfrutar por el monte, conocer nuevos caminos, patear un poco, abrir puertas de alambradas, cerrarlas, sacar fotos, etc. Quede con Eduardo Simal y nos fuimos para el Tejas. Le quería enseñar la pista que han ampliado hasta salir al arroyo de la llana. Un buen sitio para castigarse con la bici. Diez kilómetros de subida de pedaleo constante. Como siempre Simal me comento que tocaba salida tranquila, que estaba cansado y no sé cuantas cosas más. En cuanto empezamos la subida ya me iba metiendo rueda. Íbamos hablando pero él con su famosa cadencia, pues se iba alegrando la salida. En la zona de arriba del Tejas ya me metí detrás y el hombre subía como alma que le persigue el diablo. Menos mal que acabo la subida y que mi estado de forma es bueno. Rodeamos el Tejas arriba y fuimos por toda la cresta hasta salir al alto de Hijas. Bajamos por carretera y para casa.
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